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  • Ana Lucia Acosta B. @unpuentereiki

El dinero y la abundante MENTE: Dones y expresiones en refinación

 “Pensar correctamente, es crear. Todo surge a través del deseo y toda oración sincera recibe respuesta. Nos volvemos aquello que arrebata nuestro corazón. Camina con la cabeza alta.

Somos Dioses en fase de crisálida”

Fraile Elbertus citado por Paula Horan, En: El Reiki de la Abundancia.

La depuración del plano mental y la apertura de una consciencia de abundancia.

Se nos ha dicho que la manera más simple y eficaz de desarrollar la consciencia de abundancia, crearla y atraerla, es cultivando la GRATITUD. Y es la gratitud uno de los 5 pilares del Reiki, una vez más, esta sagrada técnica, nos invita a imprimir el acento cálido y transmutador de un sentimiento que estimula la vibración del corazón. Decir “GRACIAS”, pensar “GRACIAS”, sentir “GRACIAS”, es algo a lo que yo llamaría la “Alquimia de coquito”, el “Nacho lee”  de la arte sacro de la transmutación.

En estos tiempos de profundos remesones emocionales, mentales y por lo tanto físicos, una vibración de amor, perdón, un toque femenino de la vida, busca una EXPRESIÓN evolutiva en el planeta y la humanidad.

Muchos de nosotros, a estas alturas del camino ya hemos escuchado hablar del HOPONOPONO, y otra serie de prácticas, valiosas y movilizadoras del cambio en el nivel más básico de la realidad: la percepción. Sin embargo, no hay que ser un especialista en el tema, ni un iluminado, para al menos intentar, aún desde un acto meramente mental y mecánico, expresar la palabra GRACIAS, y notar como al menos ligeramente, hay una disposición distinta ante la realidad vivida e incluso la imaginada.  Sea que nos parezca claro o no, alentarte a decir GRACIAS como una forma de correr el velo de la resistencia mental, es movilizar también los niveles de resistencia en la visión: en la visión de sí mismos, del entorno, de eso que llamamos abundancia o escasez.


¿Evadir o transmutar?

El acto de agradecer, puede comenzar como un intento impostado, carente de convicción o de una fuerza emotiva, sin embargo, también puede transformarse en un acto verbal, o mental, en sano desprendimiento del resultado, de lo que logre generar, como el niño que toca una puerta sin importa si luego será abierta o no. De ahí que el gesto de agradecer sea sólo un primer pero poderoso paso.

¿Por qué pareciéramos fracasar tanto en el ejercicio de la GRATITUD como en el de la ABUNDANCIA? Una aproximación a la respuesta sería: Porque nuestro sistema de creencias, nuestra historia personal, la identificación emocional con el pasado y con el miedo al futuro, nos lo impiden. Quizá, porque, ese atavío de ideas que constituye la personalidad,  hacen que la palabra GRACIAS, palidezca ante la colorido contrastante y aterrador de nuestros propios vacíos emocionales, heridas inconscientes, que mueven los hilos de la mente, que no es otra cosa que nuestra capacidad para VER los distintos niveles de la realidad.

En el libro, El Reiki de la abundancia, la Maestra y terapeuta Reiki, Paula Horán, a propósito de la incidencia de nuestro plano mental y emocional, en la creación de una mayor riqueza,  nos dice: “La manera de interpretar las experiencias está muy relacionada con la percepción que abrigas de ti. Si te amas y reconoces que eres un vehículo de la abundancia universal en sus diversas formas, la probabilidad de experimentar esa abundancia es mucho mayor… Si, por otra parte, te sientes víctima de las circunstancias, te encontrarás una y otra vez en situaciones que reafirman esa creencia”

Cuando hablamos de la abundancia, hablamos de la posibilidad de generar una nueva consciencia sobre la energía que moviliza el pensamiento, la palabra y la acción humana, hablamos del uso que le damos a nuestra energía emocional. En el más reciente mensaje canalizado por Ana María Arbelaez, que junto a Ramón Elias Acosta, lideran el proceso de acompañamiento espiritual llamado: AYMALUZ, el Arcangel Metatrón, nos invita a reconocer el valor de filtrar y depurar nuestro nivel emocional,  nuestro patrón de creencias, juicios y prejuicios frente al dinero, frente aquellos que lo poseen en grandes cantidades, como frente aquellos que viven en escasez: “Si se repartiera el dinero del mundo por partes iguales, muy pronto, aquellos que siempre tuvieron dinero, habrían multiplicado sus bienes, y aquellos que vivían en carencia habrían, en muy un corto tiempo, dispersado de nuevo lo recibido”.

Pues finalmente no es el dinero lo que nos hace ricos, sino la relación cotidiana que entablamos con cada expresión de la abundancia, en la salud, en las relaciones con otros y especialmente con nosotros mismos, en el vínculo con la noción de nutrición, provisión, protección y multiplicación, con nuestro femenino y nuestro masculino, con el padre y la madre, tanto en su dimensión biológica y psicológica como universal.


Más cerca de la “afamada” CLARIVIDENCIA.

La palabra CLARIVIDENTE, ha sido asociada especialmente a la posibilidad de ver otros niveles vibracionales, es decir, dimensiones sutiles que expresan procesos pasados, presentes o futuros que escapan a la visión de los ojos físicos. Sin embargo, la CLARIVIDENCIA como un don integral, quiero decir, un don que hoy busca expresarse con un carácter cada vez más integrador, es un posibilidad del ser humano, que se implica una mirada o perspectiva mental excepcionalmente clara.

Poseer un don del alma es un proceso de construcción evolutiva, que puede estar ligado a la nitidez extrasensorial de una experiencia visual, pero que en realidad se edifica y fortalece en su expresión, a partir de un plano MENTAL CLARIFICADO, tocado por la CLARIDAD CRÍSTICA del discernimiento, del corazón esencial. Ese corazón que reconoce con claridad y gratitud el por qué y el para qué de una experiencia, y lo hace, a partir de una imagen, una intuición, un sueño, un sentimiento detectado, filtrado por el tamiz de la mente consciente. Hablaríamos entonces de que un plano mental depurado, enraizado en una experiencia emocional neutral, en paz y en receptividad, nutrido por un corazón dispuesto y activo, daría lugar a una experiencia de CLARIDAD que impulsaría nuestra vida tanto en la expresión material como espiritual.

De ahí la importancia de acompañar todo proceso espiritual, de conocimiento y nutrición energética, de una revisión consciente y constante de los esquemas mentales y patrones inconscientes de percepción. La psicoterapia, así como aquellos proceso terapéuticos, en donde vía la palabra, la escucha activa, con el soporte de “otro” ser, que en su neutralidad y a la vez en su condición de humano, nos permite asistir a la danza oculta de nuestras propias memorias inconscientes, dispuestas a repetirse una y otra vez, hasta que por fin, en determinado momento, logran  tener un “público” consciente. Esto nos permite ubicarnos en el lugar de un testigo, consciente de sí mismos, y de nuestra totalidad, en medio de las características duales de la existencia humana, de la dualidad en permanente co-creación. 

En el mismo mensaje canalizado al que hago alusión, se nos invitó a reconocer cómo en el símbolo del infinito tenemos de manera sintética, lo que ocurre, cuando centrados, en nuestro corazón, en la neutralidad del Ser, podemos co-crear en medio de la dualidad, sin perder nuestra energía emocional identificándonos con ella.


Así nuestro cerebro, ese portal que en estos momentos está viviendo un fuerte movimiento energético, vía sus glándulas y neurotransmisores, vía los órganos asociados a la percepción, puede tener una ruta más consciente de decodificación de antiguos esquemas.

Es por esto que hoy quiero invitarlos, tanto a la nobleza del gesto inocente y poderoso de usar la expresión GRACIAS, como una forma de elevar la vibración y disponer la energía hacia la fluidez, como también los invito a buscar y disponerse a la profunda y vertiginosa experiencia terapéutica. Pues, conforme el Ser abraza y reconoce sus heridas profundas, reivindica la rabia, el dolor, el vacío y la frustración, así mismo, con el tiempo y con la paz-ciencia necesaria detrás del rol de paciente (en empoderamiento), la persona logra un nivel de entrega y fluidez que da como resultado un acto consciente y continuo de autotransformación.

Y es ahí cuando el decir GRACIAS, pasa de ser sólo un gesto con intención “alquímica” a convertirse en un HECHO alquímico, cada día más potente. Vía el Reiki, vía el resultado de un proceso de discernimiento consciente ante las propias heridas, el amor comienza a motivar la expresión de GRATITUD de manera más espontánea.


Decretos que armonizan nuestra noción de abundancia :

“Gracias padre-madre creador, bendigo el bien en esta situación y quiero verlo”

“Yo soy el oro puro de la creación”

Los invito a revisar, escuchar y compartir una de las últimas canalizaciones grupales, que hoy se encuentran en CD, y son fruto del trabajo de AYMALUZ, “El Dinero, desarrollando una nueva relación con este sagrado recurso”- Un mensaje del ARCÁNGEL METATRÓN. Lo encuentran en la sede de Belén Rosales, en la Tienda Naturista Palased (Medellín – Colombia), para mayor información los invito a visitar la página: www.aymaluz.net o a comunicarse con el número (4) 2654558.

Ana Lucia Acosta Bedoya. Maestra y Terapeuta Reiki – AYMALUZ

Comunicadora social – periodista U. de A. Master en Derechos Humanos U. de Alcalá – Madrid. Doula – Org. Doula Caribe

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